17 abr. 2011

Avispas

Espérate al justo instante en que mis labios tiemblen

Acecha en la oscuridad mi oscura confusión

Bebe hasta reventar de mi pecho caliente

Y en ese momento exacto, clávame el aguijón.

2 comentarios:

lavargasSublima dijo...

Con el aguijón incrustado en la piel, se piensa mejor, aunque no lo creas...

nat dijo...

odio las avispas y los aguijones en general. pero tú me encantas con o sin picaduras.