30 mar 2011

Sin título



Todo se rompe y se recompone.

Y esa es la única verdad absoluta que articula mi lengua de fuego.

28 mar 2011

La traición del miedo

Llevaba más de media vida buscando el momento de olvidarse un rato de los vivos para reconciliarse con los muertos

Y cuando lo encontró, una losa cayó de la nada sobre su cabeza y le sepultó los sesos bajo el asfalto.

24 mar 2011

El callejón con salida


Paseaba, como siempre, por las calles de aquella ciudad tan abiertamente humana como salvajemente hostil. Normalmente, durante sus paseos se paraba a hablar con la gente o si no tenía un día muy católico, como mínimo, les saludaba con una mueca abandonada, suficiente para que quien se cruzara con él se sintiera reconocido.


Hacía tiempo que había comprendido que los gestos de sus vecinos no eran más que pura mímica de inocencia de plástico con la que ya no se sentía cómodo. Estaba agotado de ser cordial y ya no le importaba entregarse a las malas formas. Es más, lo hacía con un gusto casi perverso. Esa noche, se negaba a dedicarles tiempo a aquellos habitantes desalmados.

Después de un largo rato caminando, llegó al callejón en el que acababan todos sus paseos nocturnos. Desconocía qué especie de atracción mágica terminaba siempre arrastrándole hasta allí. Pero aquella noche había abandonado su voluntad. Aquella noche, no discutió con sus pies cuando se enzarzaron en una especie de marcha militar, firme y ligera, directa al callejón.

El mismo recorrido infinitas veces, una y otra vez, todas las putas noches.

Y por fin llegó. De nuevo allí. Su callejón. El de las ilusiones estranguladas. El callejón que escocía.

Se paró en seco y lo contempló. Pensó en mil cosas a la vez, estúpidas, disparatadas, insoportables pero suyas. Ridículas, vergonzosas, humillantes pero sólo suyas. Ácidas, sádicas, cínicas pero absolutamente suyas.

Dulce caos de pensamientos casi oníricos de los que sólo él era el dueño.


De golpe, encogió los músculos de los labios y se le escapó una expresión ahogada: Lárgate de aquí.


Cogió el metro de regreso a casa. Se metió en la cama y recorrió mentalmente la secuencia de su paseo. Al fin y al cabo, se dijo, sólo se trata de una calle remota y corriente, como todas las demás.

Cerró los ojos y se dió las buenas noches.

22 mar 2011

You’ve done nothing wrong

video


Slight of hand
Jump off the end
Into a clear lake
No one around
Just dragonflies
Flying to the side
No one gets hurt
You’ve done nothing wrong
Slide your hand
Jump off the end
The water’s clear
And innocent
The water’s clear
And innocent

La grieta

Foto: laVargasSublima.

Ellos se reían, él sangraba.

Mientras la grieta escupía versos desgarrados.

Ellos danzaban, él se destruía.

Mientras que de la grieta brotaban sinfonías agónicas.

Ellos dormían, él se arrastraba.

Mientras la grieta enterraba recuerdos quebrados con los muertos.

18 mar 2011

La amenaza aplastante de lo cotidiano

En la hora más feroz, en esa en la que un silencio casi eclesiástico se adueña de los rincones de mi casa, encuentro algo melancólico en las cosas que poseo, en los objetos cotidianos, en lo que adorna mi espacio. Y cuanto más ordinaria y corriente es la cosa en sí, más tristeza me dispara. Y cuanto más miro, más me atormenta la civilización fantasma del ajuar. Cosas que se amontonan para formar el Séquito de lo Ordinario.
La noche sucede y yo permanezco indefensa ante estos monstruos que amenazan mi existencia.